201607.08
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Recurrimos el archivo parcial y provisional de la causa de los titiriteros y solicitamos el sobreseimiento libre

Las defensas de los titiriteros hemos recurrido el Auto que acuerda el sobreseimiento provisional del delito de enaltecimiento del terrorismo y acuerda la inhibición a los Juzgados de Instrucción de Madrid, combatiendo dos extremos distintos:

A) El carácter provisional, y no libre, del sobreseimiento, en base a las siguientes razones:

En relación con el elemento objetivo del tipo penal, por el hecho de encontrarnos ante una obra de ficción, en la que la expresión le es imputable a un personaje imaginario, dentro de una trama ficticia, no puede nunca verse satisfecho tal elemento, como no se verifica en cualesquiera otras creaciones literarias o artísticas.

Y ello, como ya dijimos en un anterior escrito, por cuanto las obras de ficción no representan, ni pretenden representar fielmente la realidad, sino que, en palabras del Tribunal Constitucional, “la creación literaria da nacimiento a una nueva realidad, que se forja y transmite a través de la palabra escrita, y que no se identifica con la realidad empírica.” (Stcia TC de 14 de abril de 2008) Desde esta perspectiva, no le es exigible a los autores de ficción que en su obra contrasten los hechos que exponen, que exhiban o dejen de exhibir a personajes determinados, reales o inventados, y ni siquiera les es exigible que se ajusten a la realidad en lo que relatan, pues la fabulación es inherente a la propia creación literaria de ficción (“De ahí que no resulte posible trasladar a este ámbito el criterio de la veracidad, definitorio de la libertad de información, o el de la relevancia pública de los personajes o hechos narrados, o el de la necesidad de la información para contribuir a la formación de una opinión pública libre”)

De hecho, en nuestro escrito de fecha 2 de marzo de 2016 pusimos muchos otros ejemplos de tramas de ficción, literarias o televisivas, en las que alguno de los personajes elogiaba a ETA, o aparecía escrita la expresión “Gora ETA”, y que no habían motivado actuación alguna por parte del poder judicial.

A tales alegaciones, y diferencia de tratamiento entre los creadores de las distintas obras de ficción referidas, tampoco contestaron nunca ni el Ministerio Fiscal ni el Sr. Instructor, entiende esta representación que por el grosero e inexplicable agravio que suponía y supone ser ingresado en prisión por desarrollar una obra de ficción, si se compara con los ejemplos antedichos, en los que no se ha actuado penalmente, agravio comparativo que pone de manifiesto la inadmisible sobreactuación de ambos operadores jurídicos en este caso concreto.

titiriteros_juliozamarronAdicionalmente, el texto expresado en la pancarta (“Gora Alka-Eta”) no es idóneo para cumplir con el referido tipo objetivo, en la medida en que no hace referencia a una organización real, sino a una mixtura ficticia que en realidad no existe, del mismo modo que un centauro no es la suma de un hombre más un caballo, sino un inexistente animal mitológico, formado a partir de combinar elementos de ambos; pretender que la irreal y ficticia organización “ALKA-ETA” pueda ser depositaria de elogios delictivos es tan absurdo como pretenderlo de la igualmente inexistente entidad “SPECTRE”, organización frente a la que luchaba James Bond, o de “LA RESISTENCIA”, grupo terrorista de origen islámico inventado por el escritor vallisoletano Juan Antonio Espeso en su última novela. “Alka-Eta”, supone el empleo de una hipérbole para “condensar todo el mal terrorista” en una única palabra que mezcla el nombre de las dos organizaciones más conocidas en España, siendo tal exageración un recurso propio del género satírico.

En lo que concierne al elemento subjetivo del tipo, desde el primer momento ha quedado claro que el empleo de la pancarta era incidental respecto de la temática de la obra, que no venía referida específicamente al terrorismo ni trataba tal problemática, ni siquiera marginalmente, y lo único que ha variado, desde esta perspectiva, es la actitud del Ministerio Fiscal y el Juez al respecto de una información que conocían desde la primera toma de declaración a los detenidos.

No concurriendo, en definitiva, ninguno de los elementos del tipo penal, procede aplicar el art. 637.2º LECrim, y no el 641.1º del mismo texto legal, como hace el Sr. Instructor de modo que, entendemos, debe ser corregido el auto recurrido en este punto, declarando que los hechos investigados no son constitutivos del delito de enaltecimiento del terrorismo previsto y penado en el art. 578 C.P. y, en consecuencia, dictándose auto por el que se sobresea libremente la causa contra nuestro defendido.

B) La falta de extensión del sobreseimiento al imputado delito de incitación al odio del art. 510 CP, por las siguientes razones:

No se especifica en el Auto ahora impugnado qué indicios persisten con respecto al delito del art. 510 que justifiquen, a diferencia del enaltecimiento del terrorismo, que continúe su instrucción vía inhibición a los juzgados de instrucción. Es más, en el Auto ahora impugnado se hace una referencia a “los restantes hechos acaecidos” sin mayor concreción, y en las anteriores resoluciones judiciales la única referencia es a “escenas violentas” o escenas “ofensivas”. Se desconoce, por tanto, cuáles son los indicios de criminalidad que sustentan la inhibición, más allá de que se haya representado en una obra de ficción unas escenas donde se ejerce violencia contra unos personajes de títeres de juez, policías o una monja.

Si con respecto al delito de enaltecimiento del terrorismo se considera que no ha quedado debidamente acreditado el elemento intencional, y a la vez no se aporta dato alguno que acredite indiciariamente que sí se da ese elemento doloso con respecto al delito del art. 510, habiendo sido idéntica la instrucción para uno y otro delito, la única conclusión posible es que con respecto al delito del art. 510 CP tampoco ha quedado acreditado el referido elemento intencional, por lo que procedería igualmente su sobreseimiento.

Con la decisión adoptada el Sr. Instructor rehúye tomar una decisión que le compete con respecto a unos hechos que ha instruido, remitiendo la causa al Juzgado de Instrucción como si ninguna investigación hubiera realizado con respecto a ese delito.

A mayor abundamiento, el criterio que aquí se plantea es precisamente el mismo que ha utilizado el mismo Juez instructor enobra titiriteros virtud del cual, ante la representación de la misma obra objeto de investigación en el actual procedimiento, se acordó el sobreseimiento libre de la causa en su totalidad. El 28 de abril de 2016 los actores Alberto San Juan y Gloria Muñoz representaron en el Teatro del Barrio las mismas escenas objeto del presente procedimiento. Ello provocó que por parte de las acusaciones personadas en la presente causa se interpusiesen escritos de ampliación de querella contra estas dos personas. Y en ese procedimiento (que se separó acertadamente de las actuales Diligencias Previas por tratarse de hechos cometidos en otro momento y por otras personas), el mismo Instructor de la presente causa, acuerda inadmitir a trámite la ampliación de la querella acordando el sobreseimiento libre y archivo de las actuaciones. En otras palabras: ante la representación de idénticas escenas, el mismo Instructor acuerda su sobreseimiento libre, sin distinguir entre uno y otro delito y sin inhibirse con respecto al del art. 510.

Es por todo ello que se considera que el Instructor, dadas las características del procedimiento y el momento procesal en el que nos encontramos, podía y debía entrar a valorar sobre todo lo instruido, como así lo hizo en el otro procedimiento.

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