201405.21
0
0

Sobrevivir al suicidio

 Según los datos del Instituto Nacional de Estadística últimamente los españoles nos suicidamos más. En concreto en 2012 el aumento del número de suicidios sobre el año anterior reflejó un incremento del 11,3%, siendo la principal causa de muerte en hombres de entre 25 y 34 años y está entre las 10 primeras causas de fallecimiento a nivel mundial según la OMS.

El suicidio no deja de ser una decisión tomada por alguien que tiene sus facultades alteradas, bien a causa de una enfermedad mental o bien por una depresión profunda, y por lo tanto no es libre para tomar la decisión. Es una medida eterna para un problema temporal, por lo que no suele ser una buena idea.

Además, el suicido es uno de los grandes tabúes de las sociedades occidentales. Hasta tal punto nos da vértigo el asunto que todos sabemos que existe un pacto tácito de no mencionar nada sobre ello en los medios de comunicación. Medios en los que sin embargo se habla sin rubor de asesinatos, guerras, ejecuciones masivas, torturas o incluso pedofilia, pero no de suicidios. Esa es la línea roja que nadie traspasa.

Para abrir brecha en ese silencio social y mediático, poder mirar a la cara al problema del suicidio y reconocerlo para poder atajarlo y, por qué no, comprenderlo, los realizadores Pablo Ferrán e Itziar Bernaola han presentado hace unas semanas un documental llamado Supervivientes, las cicatrices del suicidio en el que intervienen familiares de suicidas y personas que han “fracasado” en el intento de acabar con su vida. Hemos hablado con ellos sobre el documental.

VICE: ¿Cómo surge la idea de realizar un documental sobre esta temática?

Pablo e Itziar: Nos empezó a rondar por la cabeza hace ya casi tres años tras acudir a la presentación del libro La mirada del suicidaEl enigma y el estigma, de Juan Carlos Pérez Jiménez. Una lectura imprescindible que arroja luz sobre una oscuridad arrastrada durante siglos, y que revela una realidad demoledora: un millón de personas se suicidan al año en todo el mundo.

¿Os ha resultado difícil contactar con los protagonistas?

No fue fácil encontrar los testimonios. Antes de empezar a rodar hablamos con mucha gente que nos contó su experiencia; supervivientes de los que aprendimos mucho pero que no se atrevían a hablar delante de una cámara a cara descubierta bien porque ellos mismos aún estaban asimilando el dolor y la pérdida, o bien porque pensaban que su familia o su entorno no aceptarían que ellos hablasen abiertamente de un tema tan íntimo. Tuvo que pasar algún tiempo hasta que logramos dar con Milena, Clara, Adrià, Mercè, Juan Carlos, Antonia y José Luis, hermanos, hijos y parejas de personas que decidieron acabar con sus vidas; y con Elena y Mary, que habían intentado ellas mismas suicidarse hacía pocos años.

 ¿Os ha resultado difícil que hablasen a las cámaras y sin anonimato sobre este asunto?

Sí, fue complicado. A todas las personas con quienes contactamos les parecía muy buena idea realizar un documental sobre este tema y nos animaban a seguir adelante, pero ellos no querían aparecer. Alguno nos propuso salir con la cara tapada o la voz distorsionada, pero eso era exactamente lo contrario de lo que queríamos hacer. No hubiera ayudado a combatir el estigma, más bien al revés.

¿Qué habéis aprendido tras la realización del documental? ¿Os ha aportado algo personal el contacto con los “supervivientes”?

Hace dos años nos lanzamos a este proyecto sin red; sin financiación de ningún tipo y con nuestros propios y escasos medios, lo que nos permitía por otro lado un alto grado de independencia y poder cuidar el documental con el mimo que requería; sin presiones externas ni en el contenido, ni en la forma ni en los plazos. Esto nos hizo tomárnoslo como un trabajo absolutamente personal y ha sido una experiencia muy enriquecedora el habernos adentrado en un mundo que, por silenciado, hasta para nosotros mismos era casi desconocido.

¿Qué opináis de esa especie de acuerdo tácito de no hablar del suicidio en los medios de comunicación?

Ese pacto de silencio existe por miedo al efecto mimético. Pero la OMS aconseja hablar del suicidio para poder prevenirlo diagnosticando y tratando las enfermedades mentales. Nosotros entendíamos que el tema es muy delicado y que había que tratarlo con rigor y responsabilidad, y así lo hemos hecho; nuestro objetivo era dar visibilidad a una realidad para poder afrontarla; si no hablamos de ello nunca podremos poner los medios para prevenirlo.

 Siendo el suicidio la primera causa de muerte violenta en España. ¿Por qué pensáis que no se destinan más medios a la prevención del suicidio?

No se destinan suficientes medios al cuidado de la salud mental en general, no se le presta la suficiente atención pese a que una gran parte de la población está -o estará- afectada por este tipo de dolencias. Esperemos que los últimos datos oficiales sobre suicidios en España -según el INE, el número de suicidios aumentó en 2012 un 11 por ciento respecto al año anterior- sirvan para que algo cambie. Estas terribles cifras ponen de manifiesto que es absolutamente imprescindible prestar más atención a la salud mental y a las políticas de prevención de suicidios, especialmente en épocas de crisis como la actual.

¿Cómo ha afectado la de crisis al índice de suicidios en España?

En España en el año 2012 se suicidaron 3.539 personas, es decir, casi 10 al día. Esto supuso un incremento del 11,3 por ciento respecto a 2011. Además, los expertos subrayan que la crisis ha arrastrado a muchas personas a una situación de desesperanza y ha aumentado el número de trastornos mentales como la ansiedad o la depresión.

¿Existe alguna asociación o colectivo cuyo objetivo sea servir de punto de encuentro para los familiares o suicidas supervivientes?

Sí, nosotros contactamos con varias. En Barcelona hay dos: www.acps.cat y www.despresdelsuicidi.org. En Madrid: www.redaipis.org

 ¿Dónde y cuándo podemos ver el documental?

Supervivientes se ha podido ver en abril en Matadero Madrid en una presentación muy emocionante con la sala llena y con público que se quedó lamentablemente en la puerta sin conseguir una butaca, así que esperamos repetir la experiencia pronto para poder dar nuevas oportunidades a la gente de verla. Mientras tanto, el documental acaba de iniciar su andadura por festivales nacionales e internacionales, por lo que de aquí a unos meses podría empezar a verse en diferentes partes del mundo; de esta forma iremos viendo cómo es la acogida por parte del público y la crítica. Tras este periodo esperamos que llegue al circuito habitual de exhibición en plataformas de pago, televisiones e internet.

EDUARDO GÓMEZ CUADRADO

Entrevista publicada en VICE Spain

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *