202002.05
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Cuando ‘Amanece que no es Poco’ hizo un cameo en el Tribunal Supremo

Por Daniel Amelang. Publicado en Público

Ayer falleció el gran José Luis Cuerda, tras sufrir una embolia en el Hospital de la Princesa de Madrid. Pese a ser el autor de obras maestras del cine como la surrealista Así en la Tierra como en el Cielo y la preciosa La Lengua de las Mariposas (imposible no llorar al final), sin duda pasará a la historia por dirigir, en 1989, la descomunal Amanece que no es Poco

Lo que me imagino que este gran cineasta – que se ha autodefinido como antisistema en el pasado – no se esperaba es que su obra pasaría a formar parte de la historia judicial española, si bien he de advertir que lo hizo desempeñando un papel discreto.

El pasado 11 de junio de 2019, cuando el Juicio del Procés catalán llegaba a su fin, el abogado Xavier Melero, defensor de Joaquim Forn y Meritxell Borràs, terminó su informe final (ese alegato oral que hacemos las abogadas y abogados al término del juicio, tras la práctica de toda la prueba) haciendo una mención, precisamente, a Amanece que no es Poco de José Luis Cuerda, para reivindicar un país en la que la gente solo discuta sobre el escritor William Faulkner.

Vuestras Señorías, lo lamento mucho, pero por una cuestión generacional deben conocer una película que se llama Amanece que no es Poco, filmada en tres hermosos pueblos de la provincia de Albacete, en la que había un guardia civil, el catalán Sazatornil, que decía que el mayor problema de orden público que se podría producir en aquel pueblo era criticar a William Faulkner, porque allí todos eran fanáticos de Luz de Agosto. Pues eso espero que reconstruyamos, una España en la que solamente nos discutamos por William Faulkner“, fueron sus palabras.

Recordaba, con este pequeño homenaje, la escena en la que el personaje de Sazatornil detenía a un argentino que había plagiado Luz de Agosto, espetándole “¿es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?“.

Pero el guiño a la obra no se quedó en esa mención. Algo después, tras mostrar su agradecimiento a todas las personas que intervinieron a lo largo de los varios meses que duró el juicio, giró su atención hacia Paco, el oficial del Juzgado cuyo papel fue clave para el desarrollo cotidiano del juicio. “Sólo él es necesario y todos los demás somos contingentes“, dijo.

Con independencia de que podamos coincidir o no con Melero en que únicamente debamos discutir acerca de Faulkner o si es sano que como sociedad entremos al trapo en más temas, en lo que coincidirá todo el mundo es en que es una alegría que un acta de un juicio oral en el Tribunal Supremo contenga una cita de Amanece que no es Poco, para que los historiadores del futuro la analicen. Y es que en este mundo es verdadera devoción lo que hay por José Luis Cuerda.

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