El 29 de marzo se fue Marta Plaza. Amiga, compañera y clienta del despacho, su fallecimiento nos cayó como un mazazo.
Le conocimos hace años a través del activismo. Ha estado implicada en causas transfeministas, antirracistas y, sobre todo, en los derechos de las personas psiquiatrizadas desde una perspectiva vivencial, así como en movimientos de apoyo mutuo en salud mental. Militó en colectivos como Flipas GAM, InsPiradas, LoComún y 3Peces3. Además, fue muy activa en redes sociales (muchas la conoceréis por su usuario @Gacela1980) y escribió en medios como Mad in America Hispanohablante, Píkara o El Salto. En los últimos tiempos fue muy activa en la lucha contra el extractivismo académico entre la disciplina antropológica y sus informantes.
“Para tener esperanza hay que alimentarla y no sé si yo acabé comiéndomela alguna madrugada”, afirma Marta en su última publicación en redes sociales. A propósito de esto, Fernando Balius ha escrito en Primera Vocal que «no son buenos tiempos para la esperanza. No solo en lo que tiene que ver con la salud mental. Hay momentos en los que la esperanza no se puede exigir. No en tanto que atributo individual: ser esperanzado. La vida aplasta, te empuja al suelo y el campo de visión se va estrechando según pasa el tiempo. No es una cuestión voluntarista, no es una disposición autónoma del ánimo. Marta no pudo alimentar su esperanza y ahora toca llorar y temblar«.
La redacción de Píkara Magazine también le ha dedicado unas líneas de despedida: «Cuánta energía y cuánto amor. Cuántos grupos, espacios, actividades. Tu teoría era práctica. Por eso, de todos tus textos sobre cuidados hemos decidido empezar republicando del papel el que escribiste para Placeres [y] frikis. Porque en él hablabas del apoyo mutuo y el cuidado desde el disfrute. Desde tu disfrute. Tus juegos de rol, tus clubes de lectura. Tu mundo de fantasía que tan bien ha retratado LibresLíos para ilustrar el texto«.
“Con Marta, se han ido la sonrisa franca del activismo loco y una de las siluetas más libres del Madrid rebelde. Muchos y muchas hablan estos días de ella (el esfuerzo por despedirla públicamente de Luis, su compañero, es un ejemplo de amor y compromiso). Las reacciones a su marcha subrayan su figura de la manera más coherente posible con su forma de vivir: sus amigas –todas, muchas, de tantos sitios…–están situando a Marta dentro de una genealogía alternativa, colectiva y hecha así misma. Falta nos hace”, ha escrito Luis de la Cruz en eldiario.es.
En los últimos días se ha homenajeado mucho a Marta en redes. Hemos visto a personas compartir ilustraciones suyas, bonitos recuerdos y, además, mucha gente se ha organizado para crearle una entrada en la Wikipedia muy completa.
Más allá del mundo digital, el próximo 18 de abril, por la tarde, se celebrará un homenaje a Marta Plaza en el Centro Social Autogestionado Tres Peces Tres, en Lavapiés. Se llevará a cabo una lectura de textos suyos, micro abierto y exposición de su obra (en los últimos años cultivó caligramas y juegos visuales). Además, se nombrará la biblioteca del centro con su nombre.






