No es un jefe pesado, es un acosador: una sentencia pionera dicta que el acoso sexual no tiene que ser explícito para sancionarlo

Un jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario Fundación de Alcorcón, en Madrid, acosó sexualmente a una médica del mismo departamento durante dos años. El hombre, que “nunca requirió expresamente favores sexuales ni se propasó físicamente con ella”, la convocaba, sin embargo, al despacho por motivos no profesionales, la llamaba al móvil y al busca, o le pedía más fotografías que al resto de trabajadores para la página del servicio. Por ello, el Tribunal Supremo ha ratificado la sanción de apartar al médico seis meses del cargo en una sentencia en la que también fija que el acoso sexual no tiene por qué ser explícito siempre que resulte “inequívoco”. Se trata de la primera sentencia en la que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre el acoso sexual en el ámbito administrativo y disciplinario, en la que considera que “no puede ser interpretado únicamente como contacto físico o como requerimiento de este mediante palabras”. Hay conductas que “aun siendo implícitas, resultan inequívocas dentro de un determinado ambiente cultural”, señala.

La periodista María García Arenales ha publicado un artículo en el medio Infobae sobre esta sentencia, en la que da voz a nuestra compañera Laura Lara, quien ofrece su opinión sobre esta resolución pionera. “Es una muy buena noticia”, opina, porque a pesar de que no ha habido un contacto físico, “se está avalando una sanción disciplinaria”. Además, añade, la sentencia “abre la puerta a nombrar a las cosas como son, porque esa figura que muchas veces se define como el jefe pesado, es en realidad un acosador”.

Ya no hace falta que ese jefe toque la mano o el brazo de su empleada, sino que se entiende que hay conductas que tienen un carácter sexual, porque no es normal que te llamen fuera del despacho, que elogien tu apariencia física o que te digan insistentemente lo mucho que le gusta trabajar contigo”, explica Laura Lara.

Cabe recordar, aclara, que no se trata de que ahora “todos vayan a ser detenidos por acoso sexual”, sino que hay que entender que el ámbito laboral es muy diferente al penal. “En el ámbito penal entran las conductas más graves, en el laboral nos movemos en otros términos, en éste la definición debe ser más laxa por su propia naturaleza”, y es que ya no entra solo el derecho de una persona a no ser acosada sexualmente, concluye Laura, sino que en esta sentencia el Supremo también ha valorado el buen funcionamiento de unos servicios sanitarios públicos, el desarrollo profesional de una persona.

Puedes leer el artículo completo haciendo click aquí

Red Jurídica es una cooperativa de abogados y abogadas que ejerce el Derecho desde una perspectiva crítica. Ofrecemos servicios en Derecho Penal, Civil, Familia, Laboral, etc

Related Posts

Leave a Reply


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Categorías