El patrimonio protegido de las personas con discapacidad

Patrimonio protegido personas discapacidad

El patrimonio protegido de una persona con discapacidad es una masa patrimonial, sin personalidad jurídica propia, que queda inmediata y directamente vinculada a la satisfacción de las necesidades vitales de esta persona.

El principal beneficio de esta figura son los beneficios fiscales de las personas que aportan al patrimonio protegido.

¿Quién puede ser titular de un Patrimonio Protegido?

  • Personas con 65% o más de discapacidad física o sensorial.
  • Personas con 33% o más de discapacidad psíquica.

¿Cómo se constituye?

Muy sencillo, mediante una escritura pública que incluya una relación originaria de los bienes y derechos aportados. Después habrá de ser declarado a la Agencia Tributaria.

¿Quién puede aportar a este patrimonio protegido?

Cualquier persona con interés legítimo y con el consentimiento de la persona beneficiaria puede aportar. Pero para que tenga beneficios fiscales deberá ser uno de los siguientes:

  • Cónyuge.

  • Tutor de menores, Curador o Asistente representativo, Guardador o figura afín..

  • Pariente hasta el tercer grado (Padres, Abuelos, Hermanos, Tios, Sobrinos).

  • Una sociedad.

Si no es uno de los anteriores, la aportación se tratará fiscalmente como una donación (Lo que implicará el pago de la escritura notarial, Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, Impuesto sobre Donaciones, etc)

Límites de las aportaciones: Existe un límite de 10.000.-€ anuales por persona aportante y de 24.250.-€ totales en todo el año.

Patrimonio protegido personas discapacidad2

Ventajas fiscales de los Patrimonios Protegidos

A) Ventajas en el IRPF.

  • Reducción en la base del IRPF de hasta 10.000.-€. Se pueden reducir, en total, hasta 24.250.-€ anuales por patrimonio protegido. Los excesos se reducirán de manera proporcional entre los aportantes y podrán diferirse a los cuatro periodos impositivos siguientes. No hay reducción si lo aportado son elementos afectos a una actividad económica a la que se dediquen los aportantes (Para no utilizar esta figura como blindaje de negocios de terceros)

  • Están exentas las ganancias obtenidas con dichas aportaciones.

B) Ventajas en el Impuesto sobre Sociedades.

  • Si es una sociedad la aportante, se considerarán gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades las aportaciones de hasta 10.000.-€.

C) Régimen fiscal para el beneficiario/persona con patrimonio protegido.

  • Las aportaciones se consideran rendimiento de trabajo (IRPF) y no donación (ISD) hasta los límites de 10.000€ por aportante o 24.250€ en total. Ello hace que cambie mucho el gravamen.

  • Si el aportante es empresa y se lo ha deducido, también se considerarán rendimiento de trabajo.

  • Estos rendimientos del trabajo estarán así mismo exentos hasta un importe máximo anual de 3 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) que puedes consultar aquí.

Los titulares de patrimonios protegidos (o sus administradores) deben presentar la Declaración Anual Informativa Mod. 182. Existe una posibilidad continua de inspección por la Admnistración Tributaria, por lo que se recomienda guardar todas las facturas de los gastos afectos a este Patrimonio.

Normativa básica:


 

Si quieres asesoramiento sobre cualquier tema relacionado con las medidas de apoyo a la discapacidad, puedes solicitarla, aquí.

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